Pero entonces empezó a doler demasiado.
No era dolor psicológico, el dolor estaba dentro de mi cabeza.
Y así empecé a cortarme de nuevo.
¿Hay una oportunidad?
¿Un poco de luz al final del tunel?
¿Una razón para luchar?
¿Dónde estabas tu cuando todo se derrumbaba?
No te da miedo amar ... lo que te da miedo es que no te amen.
Por favor ... dame una razón para creer ...
Lo más triste de todo no es que cada día que pase te hecho más de menos, sino que a ti, al fin y al cabo, no te importo nada.
A veces por las noches, desearía no haberte conocido. Porque podria dormir sin saber que hay alguien como tu.