Tengo que creer que hay un mundo detrás de mi pared.
Tengo que creer que mis acciones aun siguen teniendo algun sentido, aunque no lo recuerde.
Tengo que creer que aunque cierre los ojos el mundo sigue ahi. ¿Realmente sigue ahí?
¿Por qué necesitamos espejos para recordarnos continuamente quienes somos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario